Gravedad

16 12 2008

Mi universo personal está hecho de caos e ironías gravitando a mi alrededor.

Caos en el sentido de que no hay movimiento elíptico, no hay ruido seguido de silencio, no hay ying y luego yang. Son ciclos violentos, que no están marcados por una fórmula matemática, no hay tal, sólo violencia, la vorágine que me rodea y me consume, llevando las esferas de mi atención de un punto a otro.

Ironías que no tienen sentido salvo para mí. Mis malefactores personales jurando protegerme; amigos con espinas y tentáculos intentando abrazarme. Todos ignorantes de su condición.

Tal vez debería avisarle al veneno que veneno es, y evitarle una desgracia a mis amigos.

Pero soy débil y cobarde, es así que tal vez mis malefactores me protejan, del mismo modo que podría perder a mis  amigos.

Y entre todo ese caos e ironías intento erguirme y ser el incólume varón, aquel que no falla a nadie ni a sí mismo, sólo para descubrir que mis piernas no tienen esas fuerzas, que mis malefactores no me protegerán, y las espinas sin dudas van a lastimarme.