Cansancio

13 07 2008

Estoy harto.

Harto de ser la hormiguita que mantiene a la reina.

Harto de ver cómo las ideologías no defienden ideas (o ideales) sino intereses (principalmente económicos).

Harto de ver cómo se expande la ignorancia, convirtiéndose en el cáncer de este mundo.

Harto de que todos miremos a un (Inserte gentilicio de país africano con alto índice de desnutrición) y se nos parta el alma pero corramos la vista al ver a un chico pidiendo limosna o vendiendo estampitas.

Harto de ver cómo los supuestos representantes de la “izquierda” repiten como si fueran robots discursos añejos, que están 90, 50 y 30 años atrasados.

Harto de que las multinacionales dicten los precios que tenemos que pagarles, puesto que ellas controlan el mercado (¿oferta?¿demanda? ¡Ellos te dicen cuándo tenés que demandar y ofertan cuando quieren!)

Harto de que la gente se resigne a vivir peor, perdiendo la visión de qué es esencial y qué no. Parece que muchos siguen creyendo que tener una televisión, un celular y vestimenta de marca son necesidades básicas, mientras que la educación y la cultura no.

Lamentablemente los tiempos cambiaron. Ahora uno no puede salir a cambiar el mundo desde una selva disparando un AK-47. Uno puede cambiar el mundo apostando al futuro; educando, abriéndole los ojos a los demás.

Por eso mi consejo es decirte que apagues la televisión, agarres varios libros de historia y empieces a averiguar porqué tu país está como está. Si te sobra un poco de tiempo arrancá desde la caída del Imperio Romano, siempre es bueno buscar la puntita (o lo mas parecido) del ovillo.

Lamentablemente no sé cual es el segundo paso, no tuve mi epifanía, pero tal vez luego de estar un poco instruído en el primer punto uno no se deje vender mierda por los medios masivos de comunicación.

Tal vez el pensamiento crítico sea la semilla para una nueva generación. Una generación que sepa discernir la verdad de la mentira, que tome decisiones acertadas y pueda cambiar el mundo para mejor.

Buenas noches.