15 días de Nirvana

26 01 2008

Mi familia decidió tomarse vacaciones hacia la costa atlántica, como toda familia promedio. No es nada interesante sino que, como desde hace 3 años. Decidí no pasar ni un día con ellos allá. Basta de viajes por la ruta tomando mate y parando en cada estación de servicio dada la típica vejiga femenina de mi vieja (es decir de muy poco aguante). Basta de tener que aguantar a mi hermano si casi no lo hago durante los restantes 350 días.

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Así que me quedé solo. 15 días sin padres, abuela, hermanos ni nada. Me cocino, me lavo los platos (La señora que limpia la casa sigue viniendo 😛 ).

Lo mejor de todo: Nadie cuestiona mis horarios, nadie decide acaparar ni la más ínfima parte de mi paciencia.

Con lo que toda esta situación realmente me hace pensar que interesante sería poder pagarme un alquiler e irme a vivir solo (Deseo que mantengo desde que cumplí 18 años). Cosa que, dada mi actual situación laboral (nula) y el salario que podría percibir si consiguiera un trabajo, parece muuuuy lejana.

Mientras tanto estoy/no estoy/existo/no existo en un estado similar al nirvana; completamente anonadado, feliz, calmo, silencioso, incluso mas allá de su continuo asedio.





Dos Semanas después

24 01 2008

Pensé que nuestra última conversación por MSN fue una cota.

Volvió de sus vacaciones y siguió dandome charla, a sabiendas que nuestros temas de conversación estaban agotados. Me preguntó qué hacía. Y yo le conté de mi experiencia pseudo-nirvanesca actual (prometo explayarme pronto sobre esto).

Seguido de eso insinuó que mentía cuando me preguntó acerca de mi estado civil. Según ella yo no servía para estar solo (y la verdad que lo voy a seguir estando si sigo eligiendo personas como ella), y peor aún, decidió aumentar la apuesta y preguntarme si era feliz.

Ahí me cagó el momento. No sabía si estaba feliz o no. Pero estaba (y creo seguir estando) en mi mejor momento. No tengo a nadie para joderme durante 15 días, no estoy trabajando por el momento y en vacaciones de mi facultad.

¿Qué más podría pedir? (Acá diría prostitutas, pero como no tengo trabajo no da para despilfarrar por el momento :P) 

Y realmente me jodió el momento, cuestionándome acerca de qué era lo que me hacía feliz, cuándo lo había sido y todas esas boludeces, porque vaya uno a saber, pero parecía que le picó el bichito de la psicología.

A pesar de mi dolor interno que ella ya me había causado y tuvo el ímpetu de reflotar, a pesar de la rabia que me carcomía en ese momento (Tenía ganas de preguntarle si ella era feliz con un tipo que la trata como a un trapo de piso) me guardé todas las contestaciones y opiniones para solo decirle un leve:

“No estoy para recibir lecciones de vida hoy”

Obviamente me faltó decirle el “especialmente de vos” pero tengo esa mezcla de diplomacia, hipocresía y muy pocas ganas de tratar mal a una mujer.

CASI, y es decir CASI me arruina el día. Por suerte hoy en día tengo mis salvavidas emocionales, gente que me rindió su amistad así como yo les rendí la mía a cambio de nada. Y hoy les doy las gracias.





Un año después

9 01 2008

Pasado un año reapareció.

Mi herida estaba casi sellada, había logrado enterrarla en el patio de mis recuerdos. No sé si fue obra del destino o qué, pero el corazón se me subió a la garganta cuando vi su nick en la pantalla del MSN saludándome.

Para ella fue como si nada hubiera pasado. Nunca jugó con mis sentimientos. Nunca rechazó mi ayuda. Y nunca me desilusionó.

Apareció para contarme sus penas, ahora tapadas con felicidad. Yo sólo descubrí que no había nada más que me interese de ella. Ni sus tristezas, ni su felicidad. Había logrado que su recuerdo no me lastime más.

Sin embargo no pude sino sentir algo de compasión, como si en el fondo, muy en el fondo de mis sentimientos, sintiera pena que le haya tocado en suerte tal Karma.





Diplomacia I

6 01 2008

¿Hay alguna manera diplomática de decirle a alguien que no le da la cabeza?

¿O que el tiempo que uno gastaría explicándoselo es irrecuperable?

Mas allá de la soberbia que me carcome día a día, hay veces en que me dan ganas de mandar a la mierda al ignorante de turno.

Hay veces que mi tiempo lo vale.

A veces.